CV – 01-07-2020 – Conciencia y meditación en la sabiduría oriental

Una de las mayores aportaciones que nos ha transmitido la sabiduría oriental es la distinción entre mente y conciencia, entendiendo la primera como un órgano sensorial comparable a los otros cinco ya conocidos y compuesta por una materia sutil alojada en el corazón. La conciencia, por el contrario, sería equiparable al alma, para algunos, o al yo que se contempla a sí mismo en un estado de comunión inefable con el Todo o Absoluto. Los científicos y filósofos de la actualidad interpretan la mente como conjunto de funciones surgidas de la actividad cerebral, mientras la conciencia sería una propiedad que emerge de ellas. En este sentido, son los budistas los que más se aproximan a las concepciones contemporáneas, proporcionando a sus investigaciones relatos y experiencias en primera persona. Al hablar de Oriente nos estamos refiriendo a las tradiciones provenientes de India, China y Japón, las cuales, aun en su diversidad, comparten un mismo deseo de quietud y silencio como medio para obtener el verdadero conocimiento, que no es para ellos el del mundo que nos rodea, sino el que nos conduce a la auténtica trascendencia. Las prácticas yóguicas son esenciales para el creyente, el cual utiliza las técnicas de meditación para vaciar su mente de toda inquietud y deseo que interfiera en la consecución de este fin.

En este Curso vamos a tratar de rescatar esos aspectos de las tradiciones de Oriente que tienen que ver con la Filosofía, la Psicología y las Neurociencias.

22-11-2019 – Máster en Filosofía Teórica y Práctica. Conferencia:» Historia y Evolución del Yoga». Asignatura: El pensamiento de la India

Empleando las investigaciones más recientes hasta la fecha en el estudio de la filosofía del yoga, trazaremos un recorrido por la historia de la práctica y las filosofías que la acompañan (Samkhya, buddhismo, tantrismo, Vedanta). El objetivo es proporcionar un mapa de orientación que tiene como punto de partida la Civilización del Valle del Indo, y que culmina en el siglo XX con el desarrollo de estilos de Yoga innovadores (Iyengar, Sivananda, Ashtanga Yoga) fruto de la síntesis entre las tradiciones indias milenarias y las prácticas físicas y esotéricas de Occidente.