La política autárquica del primer franquismo, defendida a ultranza por la Falange, a finales de los años 40 no daba los resultados apetecidos; la gente emigraba de forma clandestina a las ciudades, dejaba el campo sin brazos que lo trabajaran y, sobre todo, provocaba un tremendo déficit de la balanza de pagos. Aislado del mundo libre, el régimen franquista tan sólo contó con un apoyo, interesado, exterior, la Argentina de Juan Domingo Perón que le proporcionaba cereal y carne congelada, pero los pagos dejaron de hacerse por la falta de efectivo y hubo que llegar a acuerdos socioeconómicos que facilitaran las relaciones entre ambos países. Argentina necesitaba mano de obra para su desarrollismo industrial y a Franco le sobraban brazos que fueron vistos como el alivio de la citada balanza de pagos a través de las remesas de los emigrantes o de llegadas directas de capital.
En este sentido, en 1946 se abre la emigración política de postguerra que tenía su antecedente en la Ley de Emigración de 1924. Ello posibilitó la salida a Ultramar de movimientos regulados de población de personas políticamente relacionadas con la izquierda, pero no fichados, o ya penados, por la dictadura franquista. Hay que diferenciar a este grupo de los exiliados republicanos que dejan el país, mayoritariamente, entre 1936-1942. Posiblemente, antes de emigrar ya contaban con recursos y cierta información, proporcionada por las cadenas migratorias y con la presencia de familiares o amigos al otro lado del Océano. América volvía a convertirse en la diana donde ponían sus miradas los españoles, gallegos en un 40% de las salidas, gracias a esas cadenas migratorias. Argentina, Uruguay, Brasil, y, más que nada, Venezuela a partir de 1955, a través del puerto de La Guayra gracias a la naciente industria de los hidrocarburos, recibieron a miles de personas que buscaban una nueva vida huyendo de la destrucción, persecución o represión que caracterizaban la España de este primer franquismo. Con éstas, no todo fue Buenos Aires, sinó que las fuentes documentales nos hablan de unos 30 destinos en toda América, en un flujo que dura hasta 1960, cuando los vientos migratorios soplan hacia Europa, incluso para muchos argentinos, uruguayos, brasileños, etc., y alemanes e ingleses que regresan a sus patrias Y en esta historia nos preguntamos; eran nazis huídos al final de la IIª Guerra Mundial, los alemanes que volvían de Ultramar hacia Hamburgo en los años 50, a través del puerto de Vigo?
- Lugar: UNED Pontevedra
- Fecha y hora: 25 de septiembre de 2026
- De 19:00 a 21:00 h.
- Evento difundido a través de la Plataforma AVIP que recibe el soporte técnico de INTECCA
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